Sinopsis:
Dice Saviano en el arranque de este estimulante libro, acompañado de ilustraciones de Alessandro Baronciani, que «las historias que voy a contarte, si sabes leerlas, podrán servirte de escudo, incluso de munición, una munición particular que da vida en lugar de quitarla. Considéralo el regalo de un amigo, de un superviviente, o una linterna (…) No es puro el corazón que siempre se esconde, se protege, se hurta al error, nunca se contamina con nada, nunca se ensucia, se mantiene siempre virgen. (…) Puro es el corazón que se la juega siempre. Tú grita que late. ¡Grítalo fuerte!»