Sinopsis:
Las heridas del corazón -físicas, anímicas, sentimentales...- siempre son energeticas, y por regla general se abrieron en el pasado, pero duelen tanto que se presentan en cualquier momento del presente e impiden que nuestras vidas sean plenas, felices y satisfactorias. Ninguna persona puede ser feliz en su día a día cargando pesos, lastre y escudos en su corazón que le hacen imposible avanzar. Si te consideras una persona "de buen corazón", si tu enfoque es el de aliviar sufrimiento con tu entrega en tu trabajo, en tu profesión o en tus relaciones, ya sabes que la perfección no existe, que podrás equivocarte en muchas cuestiones a la largo de tu vida, pero la responsabilidad de tener un corazón sin sufrimiento, libre, transparente, abierto,