Sinopsis:
Una vez más, como tantas veces, me siento absolutamente reprimido. Nadie me dejahablardel todo. Nadie me permite escribir lo que es necesario escribir. Ahora estoy encerrado en mi casa, solo. Son las 4 y 30 de la tarde de un día fresco y soleado. Me gusta estar solo, pero se me ocurren ideas malsanas y eso es lo que no soporto. La soledad me gusta, nadie me toca, nadie me mira y, lo más importante, nadie me contradice. Soy inmensamente feliz estando solo. Mi madre y yo, qué soledad. Espero volver a la vida, nacer nuevamente. Los celos exagerados, las morales férreas no son buenas cosas para un moribundo. Ahora me esperan los días más fuertes de mi vida como Director de una Escuela de Psicoanálisis. En apenas algunos días tengo