Sinopsis:
¿Por qué se volvió problemático o difícil definirse como progresista? ¿Por qué, en algunos contextos, esa palabra se devaluó como si solo nombrara a los biempensantes que miden cada cosa que dicen por miedo a la incorrección política? Está claro que se trata de una identidad en crisis. ¿No será hora de revisarla y volver a llenarla de contenido?
Con irreverencia e interés en el destino de la Argentina, Hernán Vanoli nos invita a revisar los puntos ciegos del progresismo, no para alimentar una autocrítica endogámica sino para dar lugar a una conversación productiva. Así, analiza la tendencia a demonizar a los empresarios, en especial a los tecnológicos (un gran ejemplo es Marcos Galperin), como si fueran el problema y nunca la solución; la m