Sinopsis:
«Todavía más que la de Proust, la sensibilidad de Robert Musil era hermafrodita. Se podía centrar en la corriente de la conciencia femenina inarticulada o subliminal, en las palabras de las mujeres cuando hablan consigo mismas, con una exactitud y una osada precisión que ningún otro escritor moderno ha alcanzado». GEORGE ST EINER Nacido en los años declinantes del imperio de los Habsburgo, Robert Musil sirvió a su Majestad Imperial y Real en una sangrienta conflagración continental y encontró la muerte durante la guerra todavía peor que siguió. Mirando hacia atrás, llamaría a la época en la que vivió «una era maldita». Para Musil, el rasgo más obstinadamente retrógrado de la cultura alemana era su tendencia a separar el intelecto del senti