Sinopsis:
El diagnóstico de este tiempo afirma que el amor definitivo ya no existe: los matrimonios no perduran, las parejas se desarman, hallar al otro deseado parece un imposible para hombres y mujeres de casi todas las edades. ¿Es efectivamente así? ¿Ha muerto el sentimiento que unió por elresto de sus vidas a las generaciones pasadas? La sociedad tecnológica en la que vivimos propicia los encuentros rápidos, no siempre placenteros, y, además, carentes de futuro. Y la ley de la oferta y la demanda, eje de la economía de mercado, también se aplica al deseo: todo debe obtenerse rápido, sirve si no afecta nuestros interesespersonales y, finalmente, lo c